   Ni en versos hábil, ni en la prosa ducho,
¿cómo dejar la gente satisfecha?
Juzgo que de la cruz hasta la fecha
yerro si de otros el consejo escucho.

   ¿Echo a cara o a cruz? Arriba. ¡Chucho!
¿Cruz? Bien está; me luzco de esta hecha:
de mis versos acudo a la cosecha
que como fruto malo abunda mucho.

   Yo bien conozco, y lo diré de paso,
que me hundieran con pullas maliciosas
si acá volvieran Lope y Gracilazo;

   mas oíd, las que cuento, varias cosas
y lo que es de la forma no hagáis caso
que allá se van mis versos y mis prosas.