   No es un sueño, es verdad: grito de guerra
lanza el cubano pueblo, enfurecido;
el pueblo que tres siglos ha sufrido
cuanto de negro la opresión encierra.

   Del ancho Cauto a la Escambraica sierra
ruge el cañón y al bélico estampido
el bárbaro opresor, estremecido
gime, solloza y tímido se aterra.

   De su fuerza y heroica valentía
tumbas los campos son y su grandeza
degrada y mancha horrible cobardía.

   Gracias a Dios que ¡al fin con entereza
rompe Cuba el dogal que le oprimía
y altiva y libre yergue la cabeza!