   Consuelo Vuelve en sí; medita, y halla
que ama a Ricardo y no es correspondida.
Ricardo siente el alma enardecida
por la triple del Real, que le avasalla.

   Bien aconseja Antonia, o sufre y calla.
Fulgencio a todos ama, y les convida
a la calma. Consuelo, inadvertida,
mete a Fernando en áspera batalla.

   Por picar a su esposo, coquetea
con el que fue su novio. este vacila,
y su antigua pasión s enseñorea...

   Tras la borrasca, viene la tranquila
apariencia. Fulgencio se recrea,
y la infeliz Antonia se horripila.