   Espíritu sutil que, condensando
varias especies de la mente inquieta,
sueles a veces ofrecer completa
la forma que el ingenio anda buscando:

   Hoy tus favores con afán demando.
¡Haz el milagro que hace la trompeta,
cuando al disperso ejército concreta
y lo muestra formado y peleando!

   Sólo exige de ti mi pensamiento
un momento feliz que con vehemencia
coloque en su lugar cada elemento...

   ¡Y en verdad que no es floja la exigencia;
que muchas veces un feliz momento
suele influir en toda la existencia!