   Coloso entre los genios soberanos,
te alza la gloria en pedestal seguro;
Beatriz suspira, sobre el mármol duro
que guarda el genio entre sus santas manos.

   Tu voz se escucha; jóvenes y ancianos
llegan contigo hasta el lasciate oscuro;
de tu noble creación el rayo puro,
refleja sin cesar en los humanos.

   Moriste sin morir... urna mortuoria
abrió en le mármol a tu cuerpo inerte
el cincel inspirado en tu memoria;

   mas tu nombre inmortal se eleva fuerte;
que para abrir sepulcros a la gloria,
no encuentra mármol ni cincel la muerte.