   Crear un mundo mío para soñar de nuevo
con místicas y astrales doncellas luminosas,
y así tender un puente de luz y de renuevo
desde las viejas cosas, hasta las nuevas cosas.

   Mirar la vida entonces vibrando de alegría
entre un cantar armónico de pardos ruiseñores
y una eclosión inmensa de Amor y fantasía,
y así verter en Ella mis claros surtidores.

   Crear un mundo mío para arrancar la pena
torturadora y áspera que el alma me encadena...
Crear, crear ensueños jamás imaginados,

   para arrojar al viento triunfal de las alturas,
los raros arabescos de todas mis locuras
con las indiferencias de los predestinados.