   Sobre zaino trotón derecho estriba,
y destella en sus ojos la esperanza,
al ver que del encierro se abalanza,
y pugna, y sale al fin, la res altiva.

   Finge un trueno el tropel: y flecha viva,
en pos del toro el coleador se lanza;
por instantes lo sigue, al fin lo alcanza,
y la cauda le apresa y le derriba.

   Mientras la res del polvo se endereza,
como en tiempos de antiguos lidiadores
la muchedumbre al triunfador aclama.

   Y por premio obtendrá, de su proeza,
vulgar corona de marchitas flores,
oh Fabio, en vez de inmarcesible rama.