   El genio con aliento soberano,
dando vida a la humana inteligencia,
busca el arcano en la sublime ciencia,
y halla la luz en el profundo arcano.

   Así Colón, el soñador insano,
corresponde a la torpe indiferencia
con un mundo. ¡Bendita la demencia
que arrancó sus secreto al Océano!

   Hoy tu esclavo será; hoy que ancha vía
abrir al hombre su saber se atreve
en las entrañas de la mar bravía.

   Ya sabe España lo que al genio debe;
al que tomando el de Colón por guía,
es el Colón del siglo diez y nueve.