   De forma grácil, de estructura fina,
de tronco esbelto, de triunfal cimera,
en el monte, en la loma, en la pradera,
de Cuba toda, en la extensión domina.

   De belleza ideal y peregrina;
siempre en sano verdor de primavera,
es la palma gentil, es la palmera,
del mundo vegetal creación divina.

   Con gesto y ritmo señorial ondula,
cuando la brisa su canción modula,
entre el suelo boscaje de sus rizos.

   Y cuando el sol en ella resplandece
todo el campo de Cuna se adormece,
en la dulce atracción de sus hechizos.