   Al parecer debe traerse cuenta,
cuando te de la bendición el cura,
mujer de la citada contextura,
tipo que con rareza se presenta.

   Nunca la verás triste ni contenta,
y aunque no te profese gran ternura,
jamás te causará ni una amargura,
ni celosa será ni virulenta.

   Te haces cargo que adquieres de por vida
ser que no huye de ti ni te desea,
estatua para adorno de tu sala

   por tu nupcial contrato conseguida;
pero estatua que anda y se pasea,
viste con lujo, come y se regala.