   Señor, hay unos hombres que pretenden
borrar los lindes de los patrios lares,
extinguir la familia en los hogares,
y a desatar lo que Tú ataste tienden.

   La religión y la moral ofenden
impíos profanando sus altares,
y las bases del mundo seculares
con la barbarie de sus planes hienden.

   Como vuelvan los tronos de la tierra,
pretender arrancar de su cimiento
tu trono diamantino de rubíes;

   Tú, ves cómo te mueven audaz guerra,
y en vez de castigar su atrevimiento,
con tu inturbable majestad sonríes.