   Esto es hecho, soy hombre; yo no ignoro
lo que de sí da el mundo y a él me aplico,
y de ilusión y de esperanzas rico
malgasto a todas horas mi tesoro.

   De todas las pasiones me enamoro
y todo por gozar lo sacrifico;
a realizar tan sólo me dedico
de mi edad juvenil los sueños de oro.

   Y sin embargo de mi afán constante,
lo debo confesar ingenuamente,
huye de mí la dicha casquivana

   al cogerla, teniéndola delante!...
Mas si no soy dichoso hasta el presente,
sin duda alguna lo seré mañana.