   Dentro de poco tiempo seré mozo
porque las horas pasarán ligeras;
oculto de mis padre, con tijeras
ya he comenzado a recortarme el bozo.

   Las polillas me causan alborozo,
las hay tan despejadas y hechiceras,
las hay que aman al hombre tan de veras,
que cuando pienso en ellas tiemblo y gozo.

   El hombre hasta que es hombre no disfruta,
pero cuando es mayor vive dichoso;
y tengo de ser hombre tanta gana,

   que esta es sólo la idea, sin disputa,
que a todas horas roba mi reposo:
¡Qué llegue pronto ese feliz mañana!