   Lejos de los festines mundanales
donde el bullicio, aturde los sentidos
y arrebata la paz a los queridos
blancos y transparentes ideales;

   lejos de las perfidias desleales
que del mundo en los senos carcomidos
germinan, cual microbios corrompidos
en el fondo de infectos lodazales;

   entre la soledad del aislamiento,
así pretendo consumir la vida;
y que bogue mi alado pensamiento

   como la nave en alta mar perdida
que se abandona a la merced del viento
y de su propia suerte se descuida.