   ¡No mi afán me engañó! Musa que inspira
es de amor de la patria el sacro fuego,
yo a su influjo vivífico me entrego,
y nuncio de verdad vibro mi lira.

   España aún España: el Orbe mira
de noble sangre el fecundante riego,
cual torna a alzarse fuerte la que ciego
presa juzgaba de funérea pira:

   Annan sucumbe, cede el mejicano,
y en la ciudad al marroquí sagrada
al aire flota hispánica bandera,

   al par que Europa ensalza entusiasmada
de O'Donell, Prim, Bustillo y Ros de Olano
los nombres caros a la gente ibera.