   A través del espacio y a millares
y millares de leguas de tu anhelo,
seguirás a los astros por el cielo
en sus revoluciones seculares;

   penetrarás el fondo de los mares,
cual vasto libro hojearás el suelo
y abrirás los alcázares de hielo
que coronan los círculos polares.

   Conocerás el germen de la vida,
la faz del microscópico organismo
y la gran nebulosa indefinida;

   conocerás la tierra y el abismo;
mas siempre, ¡oh, ley fatal!, desconocida
habrá una cosa para ti: tú mismo.