   Astro de libertad brilla en el cielo
y aumenta el lustre a la española gloria,
tú que de esta morada transitoria
a morada mejor alzaste el vuelo.

   Los ojos vuelve a nuestro amargo duelo,
tributo merecido a tu memoria,
tú, cuyo nombre vivirá en la historia,
timbre y honor del madrileño suelo.

   Descansa, ¡Oh, Guardia!, en paz,; la tiranía
cayó vencida en la inmortal refriega,
e imitar tus valor ansiamos fieles;

   Descansa, y tiemble la caterva impía,
que en los sagrados túmulos que riega
el llanto popular, crecen laureles.