   Una flor a tu huesa: no en olvido
sepultado serás, que amistad osa
pulsar el arpa lúgubre, endechosa,
el pecho en honda pena sumergido.

   De la edad lo mejor, lo más florido
a embotar no bastó segur odiosa,
y del sepulcro so la yerta losa
hanse esperanza y juventud hundido.

   Del vivir en la alegre primavera
amistad nos unió con dulces nudos,
que amor del bien y de virtud confirma.

   ¿Y rompiéronse ya ¿... ¿La parca fiera
las almas hiere con sus dardos crudos
y la amistad separa?... No; la afirma.