   Ha tanto tiempo que no escucho el viento
que entre el frondoso bosque se desliza,
arpa eolia de la dulce brisa,
rumor de aguas lejanas, y el acento

   de las aves, idioma y sentimiento
que espirituales mundos simboliza.
¿Dónde están la armonía, luz y risa
que ansía hoy mi espíritu sediento?

   Y una muchacha que entre brisas suaves
su voz unía al trino de las aves,
¡Junio de amor, de juventud y anhelo!

   Gorgean los pajaritos en su nido,
mas su cantar no llega ya a mi oído
ni al corazón destellos de aquel cielo.