   Loco de amor mil frases te escribía
cuando verte mi dicha no lograba;
en tu imagen bellísima soñaba
porque sin ti, mi gloria, no vivía.

   Llegó por fin el suspirado día
que tu seno en mi seno palpitaba
y ni en el mismo cielo imaginaba
felicidad más grande que la mía.

   Sólo de aquel amor, débil gemido
que se escapaba débil de mi boca,
queda en los aires, donde va perdido:

   que al abrazarme a ti con ansia loca,
clavábase en mi pecho dolorido
como un puñal tu corazón de roca.