   Canten los vates las gallardas flores,
la altiva pluma, el mugidor torrente,
el ámbar suave de apacible ambiente
y las campiñas con sus mil primores.

   Canten otros la paz y los amores,
laureles de oro con que ornar su frente,
del brillante arroyuelo la corriente
y los trinos de arpados ruiseñores.

   Canten hazañas nobles de la guerra,
y del clarín el bélico sonido
haga furioso estremecer la tierra.

   Yo a las ninfas favor tan solo pido
para cantar con mis estilos francos
la dulce miel de los panales blancos.