   Ocho vocablos buscarás, diversos,
que acaben cuatro en oso y cuatro en unta,
para engastarlos todos en la punta
de ocho renglones que se llaman versos.

   Entre adjetivos mil, los más perversos
en derredor de tu tintero junta,
i a cada sustantivo dos le ayunta;
i párrafos tendrás puros i tersos.

   Los dos cuartetos acabaste? En alo
recluta dos palabras, dos en unto;
i un terceto tendrás que de regalo.

   Antes que ponga a mis preceptos punto,
será bueno advertirte que no es malo
buscar para el soneto algún asunto.