   Mi sagrado deber profesional
al servicio del hombre me sitúa
y hasta la misma ley me conceptúa
como un poder de facultad legal.

   Mi labor es más bien sacerdotal
si en el sentido humano se evalúa
y mi experiencia de años se acentúa
haciendo el bien y combatiendo el mal.

   Yo cultivo los campos de la ciencia
para atenuar al hombre sus dolores
con mi fe, mi saber e inteligencia.

   Predico el bien, practico los favores
y habrá pocos que ignoren mi existencia
porque yo soy el Médico...Señores.