   Amémonos. No pienses que la vida
en ansiar y esperar sólo consiste;
¡un corazón enamorado y triste
debe seguir la senda del suicida!

   Mañana, de tu amor arrepentida,
tal vez niegues, mujer, que me quisiste;
a la muerte cruel nada resiste,
y al fin vemos la fe desvanecida.

   Los años que vendrán no importan nada,
y una sombra en el caos condensada
es el tiempo que rápido ha volado.

   El futuro es un sueño de la mente,
y un instante de dicha en el presente
vale más que la gloria del pasado.