   Si a veces silencioso y pensativo
a tu lado me ves, querida mía,
es porque hallo en tus ojos la armonía
de un lenguaje tan dulce y expresivo.

   Y eres tan mía entonces, que me privo
hasta de oír tu voz, porque creería
que rompiendo el silencio, desunía
mi ser del tuyo, cuando en tu alma vivo.

   Y estás tan bella y mi placer es tanto,
es tan completo cuando así te miro,
siento en mi corazón tan dulce encanto,

   que me parece a veces, que en ti admiro
una visión celeste, un sueño santo
que va a desvanecerse si respiro.