   Los astros palidecen, fatigada
la luna se recuesta en Occidente,
tenue rayo de luz en el Oriente
muestra un franja blanca y nacarada;

   alza la flor su frente perfumada;
baja saltando rápido el torrente,
las voces lleva el fugitivo ambiente
del pájaro, que canta en la enramada.

   ¡Todo es vida y amor! la tierra entera
eleva un himno al Creador que adora
con la voz del torrente y la pradera.

   ¡Todo brilla a la luz encantadora!
sólo en mi corazón la noche impera.
¿No tendrá nunca mi dolor su aurora?