   Si envuelta en ira la española gente
sigue una guerra infanda, desusada,
que no respeta ni la edad cansada,
ni al niño, ni a la virgen inocente;

   si América se muestra indiferente
de su debes, y hasta de sí olvidada,
y si viene a las lides coligada
con España la Europa prepotente;

   aun así tendré fe; no porque vea
el valor a la par de la constancia
ceñir el lauro en desigual pelea;

   no porque sienta del proscrito el ansia;
sino porque con Cuba va la idea
contra la esclavitud y la ignorancia.