   Amigo don Manuel: buen año nuevo,
y aun mejor que en los años anteriores,
y que sigan prestando sus favores
esculapio a Luis, y a Pepe Febo.

   Pagar quisiera lo que a todos debo:
al vate, sus encomios y loores,
y a los dos sapientísimos Doctores
la vida y la salud que a cuestas llevo.

   No es fácil que mi deuda satisfaga,
y menos hoy, que la cuestión del moro,
cual tantos otros, mi bolsillo estraga.

   Ya no sé ni a qué diablos suena el oro:
mas, si la gratitud es buena paga,
de ella para los tres guardo un tesoro.