   Es, mi caro lector, arduo problema
que anden así los tiempos malhadados;
usando el bombo de civilizados
cuando el fragor del salvajismo quema.

   Con banda clerical por nata y crema;
a espalda y frente cuerpo de soldados,
y al mal traer los pueblos desollados,
¿quién de progreso llamará el sistema?

   Mientras existan fuerzas militares
y no se extirpe de raíz el clero,
¿quién no ve que son falsos los altares?

   ¿Quién no ve que domina el sable fiero?
El plomo impone sus terribles hechos,
y la mentía a la ignorancia acechos.