   Soberbias rimas escribir quisiera,
hallar otras ideas, nuevo tema,
poner muy alto mi pendón y lema,
dejar la senda pisoteada y huera.

   Dejar la imitación falsa o rastrera,
la vil adulación que al labio quema;
y en estrofas urdir mi estratagema
como el guerrero tras la audaz trinchera.

   Pero el adverso hado ha preferido,
demoliendo mis gratas ilusiones,
al estar dicho todo y repetido,

   que no ahueque la voz en mis canciones;
reservadas a un estro revestido
de homérico raudal y nuevos dones.