   Sentado en el umbral el Tiempo espera
que en su torre la esquila de la hora,
para expulsar al año que devora,
y al nuevo acariciar en la ancha esfera.

   Así aparece la ilusión primera
del labriego que aguarda nueva flora,
y el canto de las aves lo enamora,
y la hermosura de su compañera.

   Mas la vida en un soplo se despoja
y se secan los gajos y las flores
y miramos caer hoja por hoja,

   los mazos de esperanzas y de amores.
Que usar no es dado cabellera cana
si peina rubias trenzas la mañana.