   Nítida flor que por la noche helada
tenue te besa del rocío la gota
y el pajarillo de candente nota
vuela a libar tu miel en la alborada.

   Ya abierto el cáliz, en botón, cerrada,
grato el perfume de tus hojas brota,
triste el galán te halaga en su derrota
o en su ilusión la dama enamorada.

   Desde la humilde choza hasta el palacio
recorre tu inocencia las escalas;
ciñes la frente de mentida Fama,

   o de la Gloria en el empíreo espacio;
hechizo de los prados que regalas
al seno femenil tu tierna trama.